Manejar a Acapulco con mi cuate César ya se volvió todo un ritual.

Las cuatro horas de camino tienen su propio soundtrack, con playlists nostálgicas que ponen Blink-182, John Mayer y una que otra de Westlife.

Sí, de Westlife.

Una vez estando ahí, pasar por unos tacos de huachinango a la talla con tortilla hecha a mano es la parada obligada.