Primero que nada, te quiero decir algo con toda honestidad y transparencia:

SÚPER ZAFO ponerme a predicar y a juzgar a quien tenga otros hábitos que los míos.

 

Sé que es un tema complicado, entonces por favor léeme con calma que te voy a abrir las puertas a mi cabeza, a lo que siento y a lo que creo hoy. Como siempre en fongomez.com, toma lo que quieras, hazlo tuyo y lo que no te lata no lo tomes. Así de fácil, ¿va? 🐺

El título habla por sí solo. La última vez que comí cualquier tipo de carne (res, cerdo, pollo, cordero, pescado, etc., etc.) fue en septiembre del 2017. Y no, no he comido nada de tocino, ni mariscos, ni siquiera un envuelto poblano de Starbucks.

¿Por qué me volví vegetariano?* (Y me vuelva vegano** en cuanto pueda) *** UPDATE: me volví vegano a finales de marzo del 2018.

  1. Porque puedo. Tengo la suerte de poder escoger lo que como todos los días. Entiendo que no todas las personas en el mundo tienen esta posibilidad pero si la tengo y no hago nada positivo al respecto, ¿de qué me sirve tal privilegio?
  2. Mi principal razón fue el medio ambiente. Para que un pedazo de carne llegue a mi plato se requiere una cantidad ridícula de agua y de granos, y encima hay una deforestación tremenda para que las vacas que luego nos comemos puedan pastar. Por favor ve esta infografía; los datos parecen mentira por lo locos que están. No me la creía, de verdad, pero es una cosa absurda. Yo era parte de esa problemática mundial y era hora de que lo aceptara.
  3. Porque NO es necesario ser carnívoro. Qué duro, ¿no? Pero es real.
  4. La crueldad animal poco a poco se volvió otro motivo importante en mi vida y hoy es fuertísimo. Pasé tanto tiempo pensando que era normal pagarle a alguien más para que matara otros seres vivos y yo pudiera comérmelos que me desconecté completamente del hecho de que son animales, igual que nosotros, y no tenemos ningún derecho sobre ellos. El trato que reciben es espantoso y aunque el trato fuera increíble, los matamos, ¿sabes? Escribo esto y se me vacía la panza de pensarlo. Sé que ahorita te suena como la clásica frase hippie que has escuchado miles de veces, pero realmente darte cuenta de lo que significa te cambia la vida, te lo prometo.
  5. Aquí hay 10 razones más.

Ahora, sabiendo que comiendo animales contribuyo a la violencia innecesaria y a un impacto negativo en mi planeta,

¿POR

QUÉ

SEGUIRÍA?

De verdad no me entra en la cabeza y mientras más crezco más entiendo esto. En realidad es una decisión que para mí tiene todo el sentido del mundo: se detiene la crueldad y matanza masiva animal y se ayuda al medio ambiente. La palabra es no-brainer, que no tiene un sustituto tal cual en español, y la vi en este post de Jack Harries, a quien tanto admiro.

Hace un par de años vi Cowspiracy y fue el primer documental que no sacó escenas horribles de animales siendo torturados. Me impresionó todo lo que tiene que pasar para que yo coma carne, pollo, etc. Pensé seriamente en volverme vegetariano en ese momento pero estaba de intercambio y el hecho de que apenas sabía hacerme un plato de cereal fue la excusa perfecta para no hacerlo. Me hice güey. Volví a México y se me olvidó por completo por un año y cacho. Hace unos meses conviví mucho con una persona vegetariana y en restaurantes pedía la opción sin carne, igual que ella, y siempre hubo. Luego salí de la CDMX un fin entero, comiendo siempre vegetariano, y nunca tuve bronca. Me di cuenta que en realidad es algo súper fácil cuando realmente quieres hacerlo. Creo que fue cuestión de madurez y de dejar de ponerme excusas.

(Paréntesis: Si ya viste Cowspiracy y no te movió el tapete, puedes ver Earthlings, MUY fuerte pero es una realidad. Ve la edición aniversario de 10 años completa aquí. Se necesitan pantalones para aguantarla y más para verla y no hacer nada al respecto.)

Así que de un día a otro di el brinco y no pasa día que no agradezca haberlo hecho.

Una de mis observaciones random: algo muy raro que he notado cuando sale el tema, es que la gran mayoría de la gente me dice cosas como “yo ya casi no como carne roja” o “le he bajado mucho a la carne, eh”, y podría parecer que saben que algo anda mal y por eso se justifican. ¿Me explico? ¿Tú y yo realmente sabemos de lo que somos parte? De mi propia experiencia yo estaba 100% consciente de que no estaba bien comer animales. De verdad lo sabía, pero seguía haciéndolo. Y eso es algo que todavía no puedo entender de mí mismo; ¿cómo siendo una persona tan sensible y con buenas intenciones seguía formando parte de algo con tanta violencia e incongruencia?

Pensé que siendo vegetariano –dejando toda la carne animal pero todavía comiendo huevo y lácteo– sería suficiente, pero la industria de los lácteos y del huevo sigue siendo terrible para los animales. Mientras más me meto en este tema más aprendo y me doy cuenta del nudo enorme que se ha hecho en el mundo, en nuestros hábitos y en algo que hacemos 3 (o más) veces al día. Ya no puedo parar de pensar en eso.

Pero bueno, suficiente de eso. Te cuento que desde el cambio estas cosas han sucedido:

  • No me ha dolido la panza NI UN SOLO DÍA desde septiembre. Cero mentira.
  • Me siento con mucho más energía.
  • Tengo un sentimiento inspirador hacia la vida porque sé que estoy contribuyendo a algo positivo.
  • He desarrollado empatía con animales que antes de verdad no tenía. Antes me valían las vacas y los cerdos y ahora me dan ganas de acariciarlos y abrazarlos. Suena rarísimo pero es verdad.
  • Me siento más fuerte. Cuando escalo, corro o hago cualquier ejercicio. He leído por ahí que hay atletas de alto rendimiento compitiendo mundialmente sin consumir ningún producto animal. Cool.

Cosas que tenía miedo antes y ya no:

  • No consumir suficiente proteína.
  • Que no hubieran opciones en restaurantes y en la vida.
  • No saber qué comer.
  • No poder vivir sin carne/mariscos/pollo. Te juro se pasa.
  • Tener deficiencias físicas.

Independientemente de todo, considero que es importante educarse:

  • Fui con una nutrióloga para que me hiciera análisis y me diera muchas opciones para no dejar de recibir todos los nutrientes que necesitaba en mi día a día. La he seguido viendo solo para estar 100% tranquilo, y no he tenido problemas.
  • No se trata de ver documentales y dar un paso radical. Se puede hacer con calma y gradualmente, obviamente.
  • Hay mucha info médica, del deporte, de la cocina, y de lo que quieras en libros, páginas, blogs, etc.

Cosas que seguramente te estás preguntando:

  • ¿No sabe asquerosa la comida? – Ve a Los Loosers y si comes mal yo mismo te pago la cuenta.
  • ¿No extrañas el tocino? – La verdad ya no. Te lo juro.
  • ¿Hay restaurantes veganos en CDMX? Mira esta lista con más de 40.
  • ¿Y los tacos al Pastor? – Se me antojaron las primeras 2 veces que los vi y de ahí no más.
  • ¿Qué pides en la Onda todos los viernes? – Tacos de rajas con elote, champiñones, flor de calabaza, cebollitas, guacamole…
  • ¿De dónde sacas tu proteína? – De decenas de cosas como la chía, lenteja, champiñones, espinaca, soya, frijol, quinoa, garbanzo, avena, arroz integral, chícharos, brócoli, etc. Hasta la peanut butter tiene proteína vegetal y es más que suficiente para el cuerpo 🙂
  • ¿Qué haces cuando viajas? – SIEMPRE hay opciones, tiendas y súpers. Viví 1 mes en Chihuahua (capital del ganado y la carne asada) y nunca tuve problema.

 

Sin darle muchas vueltas, pienso que este cambio es algo positivo y así lo siento. Nuestras acciones SÍ INFLUYEN al medio ambiente y a nuestra sociedad. También creo que debemos darnos cuenta de que la industria que se dedica a matar animales por nosotros únicamente existe si nosotros la apoyamos. No sé mucho de economía pero creo que la ley de oferta y demanda funciona así:

Si nosotros queremos seguir matando animales para comérnoslos –> alguien lo hará por nosotros y seguirá pasando.

En cambio, si nosotros cambiamos nuestros hábitos –> la industria se amolda a lo que pedimos.

 

Como te dije al principio, esta es mi propia experiencia. Yo, Fon Gómez, ser humano del planeta Tierra, me siento feliz de haber dado el cambio y te lo quería compartir.

Creo que las acciones conscientes son más que necesarias justo hoy, y yo voy a poner todo lo que tengo por contribuir a un mundo, una sociedad y una vida mejor; para mí mismo y para quien me rodee.

Nunca antes había pensado en practicar la compasión todos los días y no pasa un segundo sin que lo agradezca.

Gracias por llegar hasta acá, y más por leer este tema que seguramente te brinca y cuesta.

Fon 🐼.

 

 

*¿Te digo algo? Yo siempre pensaba cosas como “qué hueva los veganos” “malditos vegetarianos”, etc. Es común echar tierra porque en el pasado han habido veganos/vegetarianos agresivos que su método es criticar, juzgar y hablar mal de los que comen animales, y para nada estoy de acuerdo con ese comportamiento. Mi acercamiento es solo contarte lo que a mí me pasa, neutralmente. Lo que sí pienso hoy es que, al darme cuenta que mis hábitos de 25 años enteros eran terribles y por fin lo entiendo, me dan ganas de salir corriendo y gritarlo por todo el mundo. Dejar esta carne/productos es algo positivo; darte cuenta que no tenemos que matar animales y que no necesitamos de ellos para estar sanos, contentos y motivados, de verdad te abre los ojos. Te lo juro desde el fondo de mi persona. Si quieres dar el paso y probar, escríbeme y te ayudo con lo que pueda.

**Vegetariano = no come ningún animal muerto pero sí derivados (lácteos y huevo)

***Vegano = no consume ningún animal muerto ni productos derivados de animales (lácteos, huevo, miel de abeja, pieles, productos probados en animales…)